#Opinión Charito Rojas: Ágora… Votos o balas

“Era como si Dios hubiera resuelto poner a prueba toda capacidad de asombro, y mantuviera a los habitantes de Macondo en un permanente vaivén entre el alborozo y el desencanto, la duda y la revelación, hasta el extremo de que ya nadie podía saber a ciencia cierta dónde estaban los límites de la realidad”. Gabriel García Márquez (1927-2014), fragmento de su obra “Cien años de soledad”.

No amanecimos de golpe sino a plomo limpio. Las detonaciones estremecían la zona norte de Valencia, hacia los lados de Naguanagua, donde se encuentra la poderosa 41 Brigada Blindada, el fuerte “bunker” de Venezuela, con dotación extraordinaria de tanques y armamentos.

En las redes rodaba un vídeo donde el capitán de la GN Juan Carlos Caguaripano, viejo conocido de 2014, anunciaba rodeado de un grupo uniformado y armado que eso no era un golpe de estado, sino un movimiento cívico militar para liberar a Venezuela. Muchos venezolanos recibieron el acontecimiento casi con alborozo. Tal vez los mismos que se alegraron cuando Chávez les dijo “por ahora”.

Después de un día de incertidumbre total e informaciones cruzadas, el propio Maduro confirmó que parte del grupo había huido cargando con un buen lote de armas largas, municiones, granadas y quién sabe qué más. Tres muertos, al menos diez heridos, todos de bala y una cantidad de venezolanos ilusionados y esperando la próxima y ofrecida aparición de este grupo.

La celebración de las fraudulentas elecciones de constituyentes y la instalación a fuego y sangre de esa asamblea de pesuvistas que con el infame apoyo militar pretende gobernar a Venezuela obrándose en la constitución vigente del 99 -que decían era el legado de su comandante supremo Chávez-, sin duda golpeó el ánimo de quienes tienen cuatro meses en protestas, sufriendo la muerte de chamos asesinados por el régimen, el acoso implacable de los cuerpos de seguridad, el juzgamiento de la “justicia” militar. Nada fácil después de haber salido a manifestarse en contra de la constituyente en un plebiscito que visibilizó ante Venezuela y el mundo a una inmensa oposición, que venga el régimen a seguir adelante con su espurio plan sin hacer caso alguno a la realidad que estalla en su cara. Montaron su fraude, desvelado por la misma Smartmatic, y no les importó en absoluto pisotear al finado, a la constitución, al país y hasta al Papa, con tal de lograr su objetivo único, que la constituyente elimine a los poderes que le estorban (AN y Fiscalía) y reescribir la carta magna en el artículo que les importa: gobernar para siempre.

A un pueblo que ha luchado tanto y que no ha logrado, pese a su aplastante mayoría, revocar a un régimen asesino de vidas y futuro, parar una asamblea constituyente, frenar a un TSJ que está cortando las cabezas de los alcaldes opositores, vienen los partidos justo cuando se está cantando el fraude constituyente y sin anestesia anuncian que van a inscribir candidatos para las elecciones regionales, que presuntamente se celebrarán el 10 de diciembre. En la semana más difícil para una oposición que ya no quiere hacer trancazos ni salir a protestar, sino sacar a como dé lugar a un gobierno convertido en feroz dictadura, la decisión electoral de la Unidad ha causado furia y estupor. “¿Elecciones con este CNE fraudulento?”, “¡Colaboracionistas, le hacen el juego al régimen!”, “Yo no protesté durante cuatro meses para elegir gobernador”, “¿Y qué le van a decir a la familia de los más de 100 muertos que lucharon por la libertad?”, “Ya se vendieron, seguro están negociando”, “¿Para qué elegir si no respetan la voluntad del pueblo?”, “Miren lo que les están haciendo a los alcaldes opositores”, “Yo no voto en regionales”, concluyen.

No faltan razones para sentirse decepcionado y desesperado. Además de la difícil situación política, la locura de un dólar paralelo que en esta semana terrible aumentó 83% su valor, lo cual impactó de inmediato los precios de alimentos y medicinas, mientras propietarios de algún bien mueble o inmueble veían con angustia su depreciación.

Con la pobreza y la dictadura rondando los sentimientos y pensamientos de los venezolanos, Henry Ramos suelta que AD va a inscribir sus candidatos a las regionales. Se ve que no lo habían decidido en la MUD, porque con desconcierto, algunos dijeron que sí, otros que se estaba estudiando y hasta Freddy Guevara propuso consultarlo al pueblo. Y es que la política es un arte para cabezas frías, que diseña su estrategia y planea sus tácticas de acuerdo a sus fines. Los partidos están hechos para el poder, para lograrlo y administrarlo. Si no van a elecciones, técnicamente son solo grupos de opinión. Y sus fines deben ser satisfacer las necesidades de su colectivo. Pero a veces se comportan como un elefante en una cristalería.

La MUD jamás ha mentido en su objetivo de buscar una salida pacífica y electoral a la situación. Lo han repetido hasta el cansancio, está así en sus peticiones para negociar (celebrar elecciones generales), todo el mundo votó en el plebiscito por la propuesta de un cambio “electoral” de los poderes públicos. La MUD y los diputados de la AN han hecho un extraordinario trabajo internacional, que ha posicionado a Venezuela en tema de primer orden en todos los organismos, han logrado acuerdos y compromisos para impulsar la salida del régimen. Han acompañado las protestas de calle, presentes en toda lucha sectorial.  No merecen que les tachen de traidores o vendidos. Han demostrado su compromiso 24×7 con la libertad.

En un país donde los héroes pasan a villanos por cualquier cosa, la MUD ha debido explicar a los venezolanos que no puede salirse de la vía electoral porque son demócratas y no golpistas (aprendieron la experiencia de 2002), que el CNE de las regionales es el mismo que tuvo que reconocer la aplastante victoria parlamentaria de 2015, que inscribirse no es participar y que en este país la política es más dinámica que las aguas del Caroní, que con éste o con otro CNE va a ganar la mayoría opositora, que no van a entregar así como así las 23 gobernaciones (también aprendieron de la abstención de 2005) y que finalmente, siguen dispuestos a acompañar calle o lo que mande la gente, pero sin apartarse de la vía electoral.

La MUD no ha dicho ni pío de la incursión cívica militar que robó el parque de armas  de la Brigada Blindada. El gobierno ha mostrado su furia vengativa, buscando a los culpables y las armas en una oleada feroz de allanamientos y detenciones en Valencia. Solo esto debería ser muestra para los ciudadanos de cómo será su vida si la dictadura alcanza su constitucionalización.

Cada quien lucha en la posición que más le convenza, incluso hay quien aplaude el enfrentamiento armado. Pienso que es riesgoso, que provocaría un conflicto bélico de alto costo para Venezuela y que podría poner el poder en manos de quienes portan las armas.  Por tanto, no le pidan a la MUD que se embarque en ninguna aventura golpista o violenta, que ponga en riesgo el apoyo internacional hacia una oposición rotundamente democrática y apegada a la única arma de ese sistema, que es el voto. Pero cualquier cosa puede pasar en este Macondo infartante que se llama Venezuela.

 

 

Charitorojas2010@hotmail.com

@charitorojas

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