#Opinión Sandy Aveledo & Luis Gallo: Ella Dice, Él Dice: LOS PRESOS POLÍTICOS

 

SANDY AVELEDO.       LUIS EDUARDO GALLO.-

Se entiende por preso político a una persona que es encarcelada o mantenida bajo arresto porque sus ideas y su actividad política constituyen un desafío o una amenaza para un gobierno determinado.  En Venezuela, según diversas Organizaciones No Gubernamentales hay entre 100 y 600 presos políticos.  De acuerdo al Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (PROVEA,)  unas 100 personas califican como presos políticos en nuestro país, pero otros cientos de personas han sido detenidas en diversas protestas y manifestaciones, la mayoría de ellas apresadas por organismos de seguridad del estado.  Por su parte el Foro Penal  Venezolano asegura que son más de 600 las personas detenidas por motivos políticos, si bien muchas de ellas han sido liberadas aunque algunas permanecen sometidas a un régimen de presentación. El gobierno por su parte niega que en Venezuela existan presos políticos. Y la Ministra de Asuntos Penitenciarios Iris Varela, habría afirmado que los que están tras las rejas son políticos presos, insinuando que se trata en todo caso de dirigentes políticos que han cometido delitos comunes. Lo cierto es que las amenazas a la libertad de expresión y al libre ejercicio de la actividad política son una realidad en Venezuela, así lo ha reconocido buena parte de la comunidad internacional y así lo perciben incluso algunos gobernantes que no pueden considerarse “enemigos políticos” del presidente Nicolás Maduro…

ELLA DICE…

Según el Foro Penal Venezolano, la cifra de presos políticos en la actualidad es de 620, la mayoría de los casos por las protesta antigubernamentales entre Abril y Julio de 2017.  Todos los detenidos han sido privados de la libertad para castigar a la disidencia opositora. Su pecado, pensar distinto al régimen de Maduro. Entre los casos más emblemáticos están los de Iván Simonovis, condenado a 30 años por participar presuntamente en un golpe de estado en contra de Hugo Chávez en 2002. Antonio Ledezma, Alcalde de Caracas, detenido por presuntamente participar en la operación Jericó que pretendía derrocar al Presidente Maduro. Yon Goicochea, detenido todavía en el Sebin, pese a tener tiene boleta de excarcelación.  Daniel Ceballos ex Alcalde de San Cristóbal,  acusado de rebelión civil. Lorent Saleh, extraditado desde Colombia.  Leopoldo López, sin duda el más emblemático de todos los presos políticos, acusado por el gobierno de participar en La Salida para derrocar a Maduro. El General Baduel, Carlos Graffe…

Existen muchos más casos, todos ellos dolorosos e importantes y la mayoría son inocentes y deberían ser juzgados en libertad, y en tribunales civiles y no en la jurisdicción militar,  por la paz de Venezuela. No se puede seguir criminalizando la disidencia y enviar a prisión a todo aquel que piense diferente.

 

Casos en Carabobo como los de los profesores Santiago Guevara, Julio García y Rosmery Di Prieto deben ser estudiados detalladamente. En un país libre y democrático no deberían existir presos políticos. Si estamos en “democracia” ¿Por qué tenemos entonces  presos políticos? @SandyAveledoL

 

ÉL DICE…

 

En el año 2011, organizaciones defensoras de los Derechos Humanos como Human Rights Watch y el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre detenciones arbitrarias mostraban su preocupación por la utilización de la justicia con fines políticos, pero el número de presos políticos en Venezuela era muy reducido. El Foro Penal aseguraba que había entre 22 y 37 presos políticos en el país, mientras que la organización Justicia y Proceso ubicaba el número en 23. El presidente Hugo Chávez negaba la existencia de presos políticos en Venezuela, y la Fiscal General Luisa Ortega aseguraba que existían personas detenidas que tenían militancia política, pero que estaban presas por haber cometido delitos comunes y no por su ideología.

 

Desde la elección de Nicolás Maduro en Abril de 2013, el número de presos políticos ha aumentado considerablemente en Venezuela.  Si bien  Maduro ha enfrentado a un sector de la oposición radical que se ha salido del camino democrático, lo cierto es que muchas personas han sido detenidas por ejercer su derecho a la protesta o por reclamar soluciones a los graves problemas que padece el país.

La utilización de la justicia militar para enjuiciar a civiles y el uso de los organismos de seguridad del Estado para amedrentar a dirigentes de la oposición que son amenazados y vigilados no se pueden tolerar en una democracia. Así como rechazamos la intolerancia, la violencia y el lenguaje del odio de cierta oposición, tenemos que rechazar las detenciones arbitrarias y el uso desproporcionado de la fuerza por parte de un gobierno que, en la medida que va aumentando el número de presos políticos,  se va alejando de los valores y las virtudes de la democracia que dice defender. @LuisEGalloG

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