Familia y Navidad

La Navidad es la celebración del nacimiento de Jesús. Es una fecha de especial significado en que los cristianos de todo el mundo se reencuentran con la esperanza, con el advenimiento del reino de los cielos pleno de paz y justicia. Para los venezolanos, la Navidad fue por largo tiempo un momento de reencuentro familiar, de dar y recibir regalos, de festejo y banquetes.

Sin embargo, la crisis económica nos arrebató esas navidades venezolanas. Muchas familias se encuentran divididas, muchos hijos han dejado su país para buscar suerte en otro lugar y sus padres solo pueden verlos por las redes sociales. Otros, han perdido a sus seres queridos por la falta de medicamentos y alguna enfermedad tratable se convirtió en sentencia de muerte con la crisis de la salud y, para colmo de males, el hambre se hizo presente y quienes antes consumían hallaca, pan de jamón y poche de crema ahora solo pueden recordar con nostalgia el sabor de aquellas navidades pasadas. Ya ni siquiera se escuchan los “traqui – traqui”, ni se ven “estrellitas”, ni explotan las “cebollitas”.

Lo único que esta crisis no nos podrá quitar es la fe y la esperanza. El nacimiento de Jesús nos recuerda que en medio de la pobreza, una familia perseguida por un gobierno malvado, teniendo como refugio un lugar destinado al cuido de animales, allí, una madre dio a luz a quien trajo el perdón y el amor. Que la familia amorosa es invalorable e insustituible y que ningún gobierno debe provocar la separación esa unión sagrada.

Se que el pueblo de Carabobo sigue aferrado a su fe y a su esperanza. Que en estos tiempos duros se divide el pan y se le echa más agua a la sopa para que todos superemos este temporal desastre. Pero, no obstante, pediría al creador que quienes hoy gobiernan Venezuela sean visitados por los tres fantasmas que en “Un Cuento de Navidad” de Charles Dickens ablandan el duro corazón de Ebenezer Scrooge. Un fantasma que les recuerde las navidades pasadas, otro lo cruel de las navidades presentes y un último, con feo rostro, lo oscuras que podrían ser las navidades futuras si insisten en sus malas acciones. Quizá, de esa manera, permitan que los sustituyan pacíficamente.