¡DOL..!

Dolor de cabeza es lo que sienten los ciudadanos cuando salen de una consulta médica y tienen que buscar un remedio. En vez de sentirse aliviado con un diagnóstico preciso, nos vamos angustiados a hacer una procesión por todas las farmacias buscando medicinas. Nos estrellarnos con la escasez o, peor aún, las  encontrarlas a precios exorbitantes. Las redes sociales y los “servicios públicos” de los medios de comunicación son las nuevas farmacias en estos tiempos hiperinflacionarios.

He recibido información sobre los “precios susto” que los pacientes encuentran en la calle, para muestra un botón: El medicamento DOL, para los dolores de cabeza 456 mil bolívares, ¡vaya dol que nos da, cuando dejamos el salario mínimo en esta compra! El ibuprofeno 385 mil, el Migren 337 mil, la reciente aparecida Amoxacilina (Antibiótico) 1 millón cien mil bolívares, el Meropenem, que se ha hecho muy famoso no tanto por su poder de curación, sino por su extendido conocimiento popular a través de las redes, 1millon 900 mil bolos. Un litro de alcohol, pero no del otro sino el de la limpieza de la piel, 350 mil bolívares fuertes, el Lozartan Potásico (antihipertensivo),  la módica suma de medio millón. Para nuestras embarazadas, a las cuales el gobierno les regala 700 mil por preñarse, y 1 millón por parir, el Calcio Natal cuesta 207 mil y el Acido fólico 140 mil, y el protector gástrico por si le da gastritis, por aquello de que el muchacho viene peludo, cuesta 992 mil bolívares.

Sucede, además, que existen otros precios en “la medicina negra” (el mercado) para vacunas y, por mencionar un caso, la vacuna antirotavirus “se puede encontrar” a 120 dólares o su equivalente en bolívares.

Si usted en vez de salir con un récipe medico para su curación, sale con la indicación de cirugía, la cosa se complica, son impagables. Si le toca ir a un hospital, empieza Cristo a padecer, o entra en una larguísima cola de espera, o es depositado en una cama hospitalaria en espera de resolución quirúrgica, siempre cuando pueda comprar desde el Esmeron, hasta las inyectadoras.

Este gobierno socialista ha convertido la medicina en artículo de lujo, solo las elites pueden garantizarse salud.

RUBEN LIMAS.