Constatan casos de familias venezolanas que huyen a Brasil

La vicepresidenta de la Comisión de Familia de la Asamblea Nacional (AN), Karin Salanova, y   Melva Paredes,  constataron los estragos que producen la desnutrición y el embarazo juvenil en las familias venezolanas que huyen a Brasil desde  Venezuela.

Salanova señaló que hay un flujo intenso, ilimitado y desordenado de venezolanos sin medios ni condiciones para mantenerse que llegan por la frontera. Tal éxodo ha generado “serias dificultades entre los equipos encargados de darles apoyo en la recepción y acogida en la frontera, generado riesgos a la salud y a la seguridad tanto de los inmigrantes como de los brasileños”, afirmó.

La diputada Karin Salanova conoció  de cerca la dramática situación que viven las familias venezolanas que se encuentran en las ciudades fronterizas de la  República Federativa de Brasil y aseguró que los venezolanos han sido acomodados precariamente en refugios ubicados en esas zonas como Paracaima y Boa Vista.

Indicó que uno de los albergues en Paracaima tiene capacidad para cerca de 150 personas, pero actualmente atiende a 500, en su mayoría indígenas de la etnia warao.

“No podemos pasar por alto la desnutrición y las enfermedades, factores que van incluso contra la vida de los más vulnerables, es decir, recién nacidos o niños menores. Estos aspectos pueden ser considerados delitos de lesa humanidad provocados por el gobierno”, aseveró la parlamentaria.

Por su parte, la diputada Melva Paredes aseguró que en Venezuela, ante la violación de los derechos humanos, lo que se vive es una emergencia  humanitaria.

 Añadió que el sector más vulnerable de venezolanos  que se van a Brasil  son los que están  durmiendo en las calles  de las ciudades de Paracaima y Boa Vista.

Paredes explicó que Brasil posee  la única frontera que tiene calidad de refugiado,  lo cual quiere decir que el  venezolano puede  llegar sin ningún tipo de documento  y con solo  decir que  viene en calidad de refugiado en 24 horas se les otorga  la documentación respectiva  con residencia  por dos años.

 De acuerdo con esta condición, serían  clasificados  en sus oficios  o  mano de obra  y  residenciados  con empleo  en 5 ciudades brasileñas.

“Brasil  le está dando a los venezolanos la posibilidad de poder desarrollarse de  trabajar y ganarse la vida, para  tener calidad de vida. Lo cual  hoy en Venezuela no es posible”, subrayó la legisladora.

En este contexto, Paredes solicitó al gobierno de Maduro la apertura de un canal humanitario  para atender la grave crisis que viven los venezolanos,  la cual ha obligado a éstos a emigrar  generando una diáspora que está causando estragos en países vecinos de la región.

Finalmente ambas diputadas, miembros de la Comisión de Familia, agradecieron al gobierno de Brasil su apoyo  incondicional a los miles de compatriotas desplazados que han recibido  protección por parte del Ejecutivo y el pueblo brasileño.

Nota de prensa.