Vecinos en Acción Cultura Ciudadana, el respeto por los derechos de los demás Por: Ángel Perozo

El tema que estaremos tratando hoy, surge a propósito de la pérdida de valores que rige en muchos hombres y mujeres, jóvenes y adultos de nuestra sociedad en detrimento de la convivencia diaria armónica, por la falta de una cultura ciudadana íntegra y cordial. De hecho, hay quienes mantienen que salvo criminales, sociópatas, resentidos y unos cuantos amargados que no tienen consideración ni con su propia madre, el resto de la población está interesada en una convivencia grata en la cual cada persona respeta los derechos del otro.  Basta con visitar cualquier país medianamente civilizado para darse cuenta que caminar por la calle puede ser un placer gracias a que cada ciudadano contribuye a mejorar la convivencia ciudadana con simplemente actuar de acuerdo a principios fundamentales que, lamentablemente en  nuestro país se han ido perdiendo de manera abismal y preocupante.

Frente a este contexto hay que recordar que las normas de convivencia exigen de las personas un enorme compromiso y una gran responsabilidad, por cuanto nadie sin excepción puede vivir aislado. La estrecha correspondencia con nuestro entorno nos exige dar cumplimiento a una serie de reglas que son las que permiten la concordia social o por el contrario, lastimosamente caeremos en el desconcierto y la anarquía. Por ello, cuando todas las personas que integran la comunidad practican y profesan, con hechos tangibles esos deberes y principios rectores, estaremos frente a una comunidad sistémica, es decir carente de conflictos y por tanto, regida por una cultura ciudadana de primer orden.

El concepto en cuestión se podría resumir de la siguiente manera… “Respeto por los demás y por los bienes que son comunes a toda la comunidad”. Por ejemplo, en el caso de la ciudad Valencia, capital del Estado Carabobo, todos tenemos derecho a disponer de parques y zonas verdes que nos permitan disfrutar de un sano esparcimiento, junto con los demás miembros de la comunidad. Pero de la misma forma, es nuestra obligación preservarlos y cuidarlos a conciencia de que destruir uno de estos espacios de esparcimiento  al aire libre, no solo constituye una grave violación a las normas elementales de convivencia, sino una acción que merece ser sancionada con total severidad y inflexibilidad. De tal manera que los primeros en denunciar los actos de vandalismos en contra de aquellas obras que han sido puestas a nuestros servicios deben ser quienes las utilizan, que son quienes se ven afectados de forma grave.

Un parque destruido es un espacio que se les entrega a los delincuentes para que puedan hacer sus fechorías y es una puerta que se le cierra a la comunidad para que pueda disfrutar de merecidos momentos de esparcimiento y distracción. Por tanto, la cultura ciudadana exige el cumplimiento de las mínimas normas de convivencia y la convivencia no es otra cosa que saber vivir en comunidad. Ni más… ni menos.

Queda claro entonces que debe prevalecer una verdadera responsabilidad ciudadana para preservar nuestra ciudad, es decir, la ciudadanía tiene que hacerse parte y actor en esta realidad. El ciudadano, como su denominación da a entender, es el hombre que vive en, para y por la ciudad, implica su relación con otros y con la ciudad misma cuyo destino en cierto modo comparte. Por tanto, está comprometido con ella, o al menos así debiera estarlo, su relación con la población es inevitable, ya que no pocas veces vincula con ella su destino y el de su familia; por tanto, resulta indefectible que el futuro de la ciudad sea proyectado hacia lo positivo y estable. Esto quiere decir, labrar un proyecto de ciudad sea razonable.

Según una definición de las Nacional Unidas, la ciudad sostenible \”es capaz de satisfacer sus necesidades en el presente, sin comprometer la capacidad para satisfacer sus necesidades en el futuro, enfocada a la integridad y la estabilidad social y económica y la calidad de vida de su población\”.

En razón de lo anterior, es necesario que se abran espacios para que el ciudadano encuentre su papel en las tareas de construir una mejor ciudad, desde la simple consulta, a su compromiso material en recursos y tiempo para tareas de común beneficio, pero también las autoridades municipales y regionales deben propiciar la participación en distintos ámbitos e instancias, promocionar el desarrollo local, el compromiso en la toma de decisiones y proporcionar liderazgo, definir valores, visiones y metas comunes entre los ciudadanos y de esa manera convivir de manera armónica aprovechando lo que nos ofrece nuestra hermosa ciudad de Valencia, ya que esto enmarca su vida tanto como la de su familia, en el momento presente y preconcebida hacia un gran futuro.

* Si usted desea hacer un planteamiento en nuestra columna en beneficio de su comunidad, escribanos a vecinosenaccion2@gmail.com / Twitter: @anperozo y con mucha responsabilidad será correspondido, porque VECINOS EN ACCION… TU MEJOR ALIADO.