Ingobernabilidad por Celio Celli G.

Conocido a través de los medios masivos de comunicación: prensa escrita, radio, tv y medios digitales o redes sociales de lo acontecido el sábado pasado en Caracas en un acto militar en el cual se encontraba Nicolás Maduro, obligatoriamente debemos ratificar que por formación familiar, religiosa y política somos enemigos de la violencia y más aún si ella conlleva la negación del inviolable Derecho a la Vida de todo ser humano. Obviamente se conocen múltiples versiones que hacen difícil opinar sobre el hecho en sí, que en todo caso para un observador que se esmere en ser objetivo resulta un incidente confuso. Por eso solicitamos una investigación transparente, objetiva y cautelosa, la cual estimamos, debería ser Maduro el más interesado en que se realice.
De lo que no tenemos ninguna duda es de que ese hecho representa un eslabón más de la larga cadena de eventos, acontecimientos, resultados, etc, que evidencia la debilidad del gobierno de Maduro. Que profundiza su caída dentro de la ingobernabilidad que sume al país en un caos que lo hace invivible. Hasta destacados dirigentes del partido de gobierno así reconocen. Cada día qué pasa se desnuda más la debilidad de Maduro.

Ese mismo fin de semana conocimos de otra información: el fracaso del censo de vehículos impuesto por Maduro. Muy pero muy pocos propietarios de vehículos respondieron al llamado. El fracaso fue evidente y tuvieron que hacer un nuevo llamado para el próximo fin de semana. Y que no no vengan a decir que fue que no les alcanzó el tiempo, porque entonces lo que se demostraría es que es un gobierno chimbo, imcompetente y sumido en la improvisación. Maduro lleva a Venezuela a convertirse en un Estado Fallido, incapaz de cumplir con los Deberes y responsabilidades que le establece la Constitución vigente.

Tambien se supo que el lunes convocó a una manifestación de respaldo en las avenidas de Caracas que fue un rotundo fracaso. La asistencia fue tan baja que ni siquiera se acercó a saludar y dar un mensaje. Maduro está débil, carece de apoyo popular, malbarató la herencia de Chávez. El mal gobierno se evidencia cada día.

Las condiciones y expectativas de vida continúan deteriorándose por culpa del modelo de gobierno que intenta implantar Maduro. En lo económico estamos dentro de un proceso hiperinflacionario que destruye los salarios y las pensiones. La escasez de comida y medicinas también acogota a las mayorías. En lo social vivimos momentos de crispación, enfrentamiento y frustración colectiva que se traduce en millones de venezolanos emigrando en busca de un mejor futuro, la mayoría de ellos jóvenes. En lo político la democracia no existe, Maduro gobierna por decreto, bien propios o bien dictados por una Constituyente desconocida por la mayoría de los venezolanos y de los países del mundo. La solución comienza con la salida de Maduro para dar paso a un gobierno escogido en elecciones
verdaderamente democráticas. Maduro debe irse. Hasta sus compañeros de partido, algunos de ellos fundadores junto a Chávez, se lo solicitan. Maduro vete ya, cumple con la Constitución vigente. En Pie de Lucha.