Colapso en servicios públicos afecta aún más la calidad de vida del carabobeño

Las fallas en el suministro eléctrico, agua y gas doméstico se han vuelto un verdadero dolor de cabeza para los carabobeños y es que la situación se repite a diario sin saber si existirá una solución a corto plazo.

Desde el incendio registrado el pasado 6 de noviembre del 2017 y que ya cumplirá un año en la casa de bombas de Pao I La Balsa que afectó al Sistema Regional del Centro 2, inició el problema en la distribución del vital líquido en los diferentes municipios de Carabobo, principalmente en la Gran Valencia.

Protestas hasta las diferentes sedes de Hidrocentro, llamados constantes a las autoridades competentes han realizado los ciudadanos para expresar su descontento ante esta problemática.

Aunque en un principio se han activado planes por parte de la gobernación de Carabobo para surtir a las comunidades con cisternas de agua, otros han optado por adquirir el servicio de forma privada pagando altas sumas de dinero para recibir el suministro que solo les durará pocas semanas.

Algunos incluso aprovechan la lluvia para llenar unos cuantos tobos que les permita medio cubrir las tareas domésticas.

El vicepresidente del Colegio de Ingenieros del estado Carabobo Nizar Richani informó meses atrás que solicitarían que fuese decretada la Emergencia Hídrica en el estado. Sin embargo las fallas en el suministro persisten a diario.

La misma situación sucede con la electricidad y el servicio de gas doméstico. Los cortes de energía no programados están aumentando cada día más.

De acuerdo a las versiones oficiales se han registrado en las diferentes subestaciones fallas o incendios, lo que ha provocado los apagones.

A cualquier hora del día se va la luz, algunas veces por tres horas. Otras superan hasta 72 horas como sucedió con el Pueblo de San Diego en días pasados que por fallas en transformadores se vieron afectadas más de 200 familias.

El presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería y Mecánica, Wiston Cabas, aseguró que la crisis energética que existe en el país se debe a que los equipos del sistema debieron ser remplazados.

Manifestó, en el programa “Desde la Cabina” con Sandy Aveledo, el pasado mes de agosto que los mismos están en uso desde hace 50 años. Ya cumplieron  su vida útil.

La otra realidad que enfrentan los ciudadanos es con la distribución del gas doméstico. La mayoría de las veces deben madrugar para apartar un cupo y poder surtir su bombona de gas. A veces regresan a casa con las manos vacías tras haber esperado largas horas.

En otros casos les ha tocado pagar altas sumas de dinero para recargar sus bombonas.

A los edificios no les llega el gas con regularidad y terminan comprando a proveedores que se aprovechan de la situación.

Los carabobeños se preguntan cuándo volverán a tener servicios públicos óptimos que les permitan mejorar su calidad de vida que ante la actual situación económica del país se ha vuelto toda una travesía.

Foto: Jacinto Oliveros.