Umbral XXI Lecciones Celio Celli G.

(I)

Continuando con estas líneas de opinión, luego de pocos días de ausencia debido a razones diversas y por lo que nos disculpamos con quienes nos leen e hicieron llegar sus comentarios al respecto, resulta obligado referirnos al resultado de las elecciones estudiantiles en la Universidad de Carabobo. Lo primero y más importante es resaltar la actitud de los electores, los estudiantes, quienes contra toda clase de presiones, amenazas y abusos acudieron a votar para así escoger a sus auténticos representantes. Felicitaciones a los electos, que personalizamos en Marlon Díaz y en Jesús Díaz Presidente y Secretario General de la Federación de Centros, obviamente el logro obtenido se corresponde con el esfuerzo de muchos, diría que de toda la comunidad ucista que cerró filas en defensa de la autonomía y la libertad.

Luego de más de diez años sin poder hacerse elecciones porque la cúpula gobernante de PSUV las impedía con maniobras leguleyas y abuso de poder, el resultado es fiel reflejo de lo que apuntan las encuestas que se realizan para medir la opinión política y electoral: 8 de cada 10 venezolanos rechaza a Maduro y su gobierno.

Este resultado deja muchas lecciones útiles y que deben resaltarse: la primera, el gobierno y su aparato son derrotables si existen las mínimas condiciones de competitividad electoral. Los estudiantes lograron algo muy importante, la unidad.

Conformaron planchas unitarias con una alianza perfecta de más de 20 organizaciones y grupos universitarios, con una amplia diversidad ideológica y programática pero que supieron sortear las diferencias para unirse y plantarse frente a las pretensiones del Chávez-Madurismo y muy especialmente del Gobernador Lacava de dominar a nuestra Alma Mater. La unidad fue elemento primordial, no obstante es necesaria pero no suficiente para ganar. Y esa es otra lección que nos queda. Se debe presentar candidatos apropiados como fueron los postulados. Su selección fue el producto de una profunda y sana discusión donde privó el perfil personal y estudiantil de cada uno, no el apoyo de partidos, figuras destacadas de la sociedad o de la universidad. Ellos son estudiantes de verdad, luchadores y preocupados por un futuro mejor para la UC. No responden a intereses particulares o grupales. Los conozco desde las aulas en las que imparto clases.

(II)

Otra lección que nos queda, debe hacer organización, coherencia y disciplina. El movimiento estudiantil democrático pudo en pocos días y con escasos recursos planificar todos los operativos indispensables para ganar. Promoción con entusiasmo, movilización espontánea y dirigida, control electoral y coraje para defender y cobrar la victoria. Derrotaron al mismísimo Lacava, quien ha sufrido una derrota cuyas consecuencias pagará seguramente tanto a lo interno de su partido como en la sociedad en general. Gravísima error para quien se perfilaba como figura estelar del Madurismo, al punto de mencionársele para ocupar cargos de elevadísima jerarquía. En todas las actividades de la vida se pagan los errores, pero en política mucho más. Sabrá Dios quien le aconsejó meterse en donde no le corresponde.

(III)

También queda la certeza de que la violencia, las amenazas, los abusos de poder no detienen las ansias de libertad de un pueblo. “Fusil no para pueblo decidido”. Maduro continúa debilitándose, la profunda crisis que nos ha traído y que padecemos, inédita y apremiante obliga a un cambio político que resulta impostergable.

Debemos reagrupar las fuerzas dispersas y construir la plataforma unitaria, con una propuesta democrática, como lo hicieron los estudiantes, para sacar a Venezuela de la ruina económica, política, social y moral que nos dejará el Chavez-Madurismo.

Obligado expresar nuestra solidaridad con Iván Uzcátegui y Ramón Bravo, detenidos en base a un expediente fabricado con el objetivo de alterar el resultado de las elecciones estudiantiles. De nada sirvió la maniobra. Exigimos libertad plena para ambos. En Pie de Lucha!!!