Jets, caballos y sobornos: cómo un funcionario venezolano se hizo multimillonario mientras su país colapsaba. Nicholas Casey NYTimes.

El estilo de vida exuberante de la familia Andrade era tan espectacular como el colapso económico del país que dejaron atrás.
La familia de inmigrantes venezolanos vivía en una mansión en Florida rodeada por caballos de exhibición, lo que dejaba
asombrados a sus vecinos cuando echaban un vistazo por encima de la barda de la propiedad. Alejandro Andrade, el patriarca de la familia, había sido guardaespaldas del presidente Hugo Chávez antes de ascender a otros puestos de autoridad en su gobierno.

Este mes, Andrade será conocido por algo más: se espera que el martes 27 de noviembre lo condenen por haber aceptado sobornos cuando era tesorero de Venezuela, como parte de un plan de lavado de dinero que lo convirtió en multimillonario.

Venezuela enfrenta su peor crisis económica en la historia moderna. La inflación y la escasez devastadora de medicamentos y alimentos han obligado a más de tres millones de personas a escapar del país, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas.
Sin embargo, entre quienes se han ido de Venezuela hay un pequeño grupo que ganó una fortuna incalculable, el cual incluye a
funcionarios de gobierno, empresarios con buenas conexiones y líderes militares que desviaron miles de millones de dólares. Muchos argumentan que esta corrupción arraigada abrió camino al colapso
actual de Venezuela.
Los que se beneficiaron de esta situación incluso tienen un nombre: los “boligarcas”, un término utilizado a menudo para la nueva oligarquía que surgió bajo la “Revolución bolivariana” de Chávez, inspirada en el socialismo.
“¿Cómo puede ser que un empleado del gobierno tuviera sesenta caballos?”, preguntó Franklin Hoet Linares, un abogado venezolano que vive no muy lejos de la casa de Andrade en Wellington, Florida,
cerca de West Palm Beach.

El acuerdo de admisión de culpabilidad de Andrade y la imputación que detalla los sobornos que recibió se abrieron esta semana en la Corte Federal de Distrito en Florida. Ofrecen un vistazo a la manera en que la élite venezolana amasó fortunas antes de irse al sur de Florida.
Con su poderoso puesto en Venezuela, Andrade cobró una serie sorprendente de sobornos, se afirma en los documentos, entre ellos tres aviones privados, un yate, caballos y “muchos relojes de lujo”.
En su declaración de culpabilidad, Andrade admitió haber recibido más de 1000 millones de dólares en sobornos.
Es uno de muchos funcionarios venezolanos acusados de enriquecerse con las arcas del Estado o mediante actividades
ilegales.
Los funcionarios estadounidenses impusieron sanciones este año a Diosdado Cabello, uno de los políticos más poderosos de Venezuela, y lo acusaron de narcotráfico, extorsión y malversación de fondos públicos. Néstor Reverol, el titular del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, está acusado en Estados Unidos de haber recibido pagos para ayudar a traficantes a transportar cocaína.
Además, el círculo íntimo del presidente Nicolás Maduro —incluidos su esposa, su ministro de Defensa y otros— “saquea
sistemáticamente lo que queda de la riqueza de Venezuela”, afirmaron funcionarios estadounidenses. También se ha sancionado a varios de ellos.
El caso del gobierno estadounidense en contra de Andrade de hecho} se basa en otro multimillonario venezolano, Raúl Gorrín, propietario de la cadena de noticias Globovisión que ha estado viviendo en Miami.
Gorrín le pidió a Andrade —identificado como “Funcionario Extranjero 1”— que lo ayudara a conseguir los derechos lucrativos
para llevar a cabo cambios de divisas para el gobierno venezolano, de acuerdo con los documentos federales.
Cuando Andrade recibió una cuenta de 174.800 dólares por el transporte de sus caballos, simplemente se la envió a Gorrín, que
pagó el recibo desde su cuenta personal en Suiza. En 2012, Gorrín envió una transferencia bancaria de un banco suizo para comprar un avión para Andrade, de acuerdo con el trato que negoció.

Los distintos cargos en contra de Gorrín, entre ellos nueve delitos de lavado de dinero, fueron revelados esta semana. Andrade y otros venezolanos cayeron bajo la jurisdicción de fiscales estadounidenses que dicen que sus transacciones de lavado de dinero pasaron por el sistema financiero de Estados Unidos.
Andrade ha perdido sus bienes —incluidas propiedades, aviones, caballos y cuentas bancarias— y enfrena una sentencia máxima en prisión de diez años. Gabriel Jiménez, un venezolano en Chicago que era propietario de un banco por medio del cual se pagaban los sobornos, también se declaró culpable, dijeron funcionarios
estadounidenses.
En Venezuela, Andrade era conocido como el Tuerto por una anécdota bien conocida acerca de que Chávez le pegó en un ojo por error durante un juego de béisbol. Se volvieron cercanos cuando Andrade participó en el intento fallido de Chávez de hacerse del poder mediante un golpe de Estado en 1992.
En 1998, cuando Chávez compitió por la presidencia y resultó victorioso, Andrade trabajó como su guardaespaldas. Una década
después había ascendido a un puesto mucho más importante: el de presidente de la Oficina Nacional del Tesoro.
Más tarde, en 2012, poco antes de que Chávez muriera de cáncer, Andrade se mudó a Florida.
Los Andrade quizá eran más conocidos en Estados Unidos por sus
caballos, pues contaban con una colección lujosa de corceles con nombres extravagantes, como Bon Jovi y Hardrock Z.
“Tenía muchos caballos”, dijo Elizabeth Madden, una competidora ecuestre estadounidense, ganadora de una medalla olímpica. “En esta industria, cuando ves a gente que compra caballos y cosas así,
no se sabe de dónde proviene el dinero”.
La vida diaria de Emanuel, el hijo de Andrade, un jinete de salto ecuestre, sigue documentada en Instagram, donde pueden verse fotografías de un estilo de vida de alta sociedad con competencias en
Londres y Madrid.
En una fotografía, Emanuel Andrade está montando un caballo en París con la Torre Eiffel de fondo. En otra imagen que circuló en los sitios de noticias latinoamericanos, se ve a Emanuel Andrade posando al lado de Kendall Jenner, la modelo estadounidense.

Su padre también se volvió conocido en los círculos sociales de Florida, de acuerdo con McLain Ward, un medallista ecuestre
olímpico que dijo que Andrade patrocinaba eventos de jóvenes jinetes, a menudo los mismos en los que competía su hijo.
Sin embargo, salvo eso, los detalles sobre la familia no eran muy precisos, comentó.
“Sabíamos que era un venezolano que vivía aquí, pero sobre su familia no teníamos mucha información”, dijo Ward, quien comentó que les vendió dos caballos a los Andrade hace un par de años.
“Sabíamos que estaban involucrados en el gobierno de alguna manera”.
Hoet Linares, el abogado venezolano que vive cerca de la mansión de Andrade, dijo que sigue enojado porque los venezolanos con buenas conexiones se aprovecharon de las riquezas mientras que muchas personas en el país no tienen lo suficiente para comer.

Hace dos años, dijo, abordó a Andrade en una fiesta y le habló de la cantidad de dinero que había tomado y de la posibilidad de usar ese dinero para reconstruir Venezuela.
“Le dije: ‘Mira, encontremos una manera para ayudar al país’”, recordó Hoet Linares. “Creo que se sorprendió un poco. Respondió: ‘Voy a salir de viaje. Podemos hablar cuando esté de regreso’”.
Hoet Linares dice que Andrade no se comunicó con él después. No
obstante, aunque la incautación de los bienes de Andrade es un paso
en la dirección correcta, dijo, está lejos de ser suficiente.
“Lo más perverso de la corrupción venezolana es que el dinero que se llevan internacionalmente y a Estados Unidos no se destina a las arcas de Venezuela”, comentó.
La comunidad ecuestre esta semana tampoco sabía qué pensar de la cantidad de dinero que habían amasado los Andrade.
“Si es un jinete competente, como creo que lo es, se recuperará”, escribió en Facebook Allie Rose Crowell, una competidora ecuestre, acerca de Emanuel Andrade como respuesta a las noticias.
“Sin embargo, no perdonaré a la gente que roba 1000 millones de dólares de una de las naciones más pobres del planeta para después usar ese dinero en beneficio propio”.