Ni la sopa de verduras escapa a la hiperinflación, bajó 5 a 2 tazas diarias su consumo

Hacer una sopa, el plato más “rendidor”, es cada vez más costoso para las familias venezolanas. Los precios de sus ingredientes suben mensualmente más del 50%, incremento porcentual que, según los especialistas, indica que en Venezuela se vive en hiperinflación.

Efecto Cocuyo recorrió dos mercados populares y tres supermercados de Caracas en los municipios (Libertador y Chacao) el viernes, 15 de diciembre, para constatar los precios a los que son vendidos los ingredientes de una popular sopa de verdura, a 15 días de terminar el año.

El kilo de papas se consiguió en Bs. 22.000, las cebollas en Bs. 82.495, el calabacín en Bs. 12.000, la auyama en Bs. 12.000, el apio en Bs. 16.500, el cilantro en Bs. 20.000, el perejil en Bs. 20.500, la yuca en Bs. 22.000, el pimentón en Bs. 72.000, el ocumo en Bs. 15.900 y el ñame en Bs. 9.100.

Efecto Cocuyo lleva el registro de los precios de estos productos hace dos años. En el último mes, el precio de las papas aumentó 158%, el de las cebollas 225%, el del pimentón 157%, calabacín 140% y las zanahorias 339%. El incremento más pronunciado de todo el año y todavía los costos no tocan techo.

Las perspectivas para 2018 son poco alentadoras. El director de la consultora financiera Econométrica, Henkel García, señaló el pasado jueves, 14 de diciembre, en el Foro, “¿Ahora qué?: Claves para entender la Venezuela que viene”, que en el mejor de los escenarios para diciembre del próximo año la inflación será de 789% y el peor panorama de 29.000%.

Solo dos tazas diarias de sopa

Desde 2015 los venezolanos toman menos cantidad de sopa. Pablo Hernández, nutricionista y miembro del Observatorio Venezolano de la Salud, dijo a Efecto Cocuyo que los venezolanos en promedio toman dos tazas de sopa a la semana, cuando hace dos años lo hacían cinco veces.

Según el investigador, los venezolanos dejaron de pensar en qué es nutritivo, para enfocarse en lo que “más les llena el estómago”. “Tomar sopa durante los almuerzos era algo cotidiano, ahora se consume menos. En 2016 notamos que el venezolano empezó a utilizar las hortalizas como acompañantes del plato principal en vez de usarlas como sopa”, explicó el especialista.

Debido a sus precios, el consumo de tubérculos y hortalizas el año pasado aumentó a diferencia de los demás alimentos. Mientras que el consumo de la carne de res y de pollo cayó 25% y 17%, el de los tubérculos creció 41,8% y el de las hortalizas 11,6%.

“Para este año es posible que cambien las cifras debido a los incrementos de los costos. Los mercados de comerciantes andinos, muy populares en Caracas, ya no se ven con colas nutridas como antes”, agregó Hernández.

En incremento del consumo de tubérculos y hortalizas no compensó la baja cantidad de alimentos que consumen los venezolanos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas deben consumir 600 gramos diarios de frutas y vegetales. En el país se consumen 250 gramos de vegetales y una cantidad mucho menor de frutas, que se busca 9,9% menos, en comparación con años anteriores a 2016, según Fundación Bengoa.

La OMS también establece que una persona debe consumir 1,5 kilos de comida, el venezolano come en promedio 900 gramos de alimentos al día.

 

Efecto Cocuyo