Rusia amplía su cooperación petrolera y gasística con Venezuela

El Gobierno de Nicolás Maduro otorgó licencias al gigante petrolero Rosneft para desarrollar dos campos de extracción de gas en el Caribe, según anunció la empresa estatal rusa en un comunicado que publicó la agencia Reuters. El mandatario venezolano firmó por la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) el acuerdo con 30 años de vigor durante una visita a Caracas que hizo el presidente de la empresa rusa, Igor Sechin. Este acuerdo no ha tenido el aval del Parlamento venezolano, de mayoría opositora, ni ha pasado por un concurso de licitación internacional.

Con mucha discreción, los rusos están ocupando un espacio estratégico en el Caribe y Sudamérica que están dejando las multinacionales estadounidenses. Las relaciones entre Rusia y Venezuela se han concentrado en la venta de armamento bélico ruso, pero ahora se están ampliando a otras áreas estratégicas como las energéticas.

La característica de las relaciones con Rusia es que son opacas y los acuerdos firmados entre las empresas de ambos países gozan de la discreción y la discrecionalidad. El secretismo bilateral corre el riesgo de no ofrecer las garantías institucionales y jurídicas que toda empresa necesita a la hora de hacer una inversión más allá de su frontera.

El Grupo Rosneft informó de que operará los campos de gas de Patao y Mejillones, y tendrá el derecho de exportar toda la producción.

Deuda con Moscú

El Gobierno chavista está recurriendo con mayor frecuencia a su aliado Rusia en busca de dinero y créditos. Pdvsa tiene una deuda de unos 6.000 millones de dólares con Rosneft, de acuerdo a la estimación de la empresa rusa el pasado agosto.

El mes pasado, Venezuela acordó una reestructuración de su deuda con Moscú, en el orden de 3.000 millones de dólares, lo que le ha dado cierto alivio a un Gobierno agobiado por el «default» de su deuda externa. Pero el compromiso de los rusos no incluye la deuda de Pdvsa con Rosneft.

 

ABC