Despliegue militar de Estados Unidos en el Medio Oriente eleva la tensión con Irán y causa problemas a la Unión Europea.

Trump desmiente que haya planes para enviar ahora más tropas a esa convulsionada región.

España ha decidido la retirada de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate de EE. UU., en el golfo Pérsico.

La tensión entre Irán y Estados Unidos aumenta con el paso de los días. Al envío de un nuevo buque de guerra por parte de Washington  al Golfo Pérsico el pasado viernes se suman esta semana  dimes y diretes sobre un posible despliegue militar suficientes para encender las alarmas. El lunes por la noche The New York Times publicó que el Pentágono había discutido un plan que contemplaba el envío de hasta 120.000 efectivos al Medio Oriente si Irán llevaba a cabo algún ataque o aceleraba su desarrollo de armamento nuclear, lo que revertiría la tendencia de repliegues norteamericanos en la zona de los últimos años.  Donald Trump lo desmintió el martes, aunque no con ánimo de rebajar la tensión. “Creo que es mentira, ¿de acuerdo? Ahora, ¿que si lo haría? Por supuesto, pero no lo hemos planeado. Y, si lo hiciéramos, enviaríamos muchas más tropas que esas”, dijo el presidente a los reporteros el pasado martes en la Casa Blanca.

El artículo del New York Times hablaba de una reunión mantenida la semana pasada para actualizar el plan militar sobre Irán a petición del consejero de Seguridad Nacional, John Bolton.  Irán es una vieja obsesión del cuestionado Bolton,  un viejo  halcón de la era de George W. Bush durante la invasión de Irak, que parece predispuesto a involucrar a su país en un conflicto armado en el Medio Oriente, Venezuela o en cualquier lugar del mundo.  Los tambores de la guerra resuenan estos días en Estados Unidos.

Teherán, por su parte, juega con cerillas. El mes pasado amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz, un canal esencial en el comercio global de petróleo, si Estados Unidos aplicaba más sanciones a su crudo (Washington levantó exenciones). En los primeros días de mayo, Irán  anunció que pensaba reducir sus compromisos con respecto al cumplimiento del pacto nuclear alcanzado en 2015 con seis potencias para congelar su programa atómico a cambio del freno a las sanciones.

 Estados Unidos, promotor de aquel entendimiento, lo abandonó con la llegada de Trump al poder, el Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China se mantienen en el pacto. El presidente iraní,  Hasan Rohaní, concretó que se ignorarían los límites a las reservas de uranio enriquecido y agua pesada mientras daba un plazo de 60 días a los citados países para que buscasen una fórmula a través de la cual Irán pudiese seguir con la venta de petróleo y realizar transacciones bancarias. La Unión Europea rechazó el ultimátum, pero la inestabilidad abre grietas entre los aliados. España ha decidido ya la retirada de la fragata Méndez Núñez del grupo de combate de EE UU en el golfo Pérsico.  La fragata española se ha dirigido a Bombay (India), donde hará escala a la espera de que el grupo de combate estadounidense salga del golfo Pérsico.