Doña Gisela Sagarzazu Pérez-Calvo

Esta honorable Dama exponente de la valencianidad, nace en Valencia un 19 de Julio de 1921. Su Padre José Antonio Sagarzazu,  había nacido en la población de Montalbán de indudable estirpe Vasca.

Sus ancestros arribaron desde la ciudad  Vasca de Irún, provincia de Guipúzcoa a la América Española,  como integrantes de la Compañía Güipuzcoana;  que había nacido en la época colonial  como la Compañía Cacaotera de Caracas.  La Compañía Guipuzcoana administraba –por decreto Real con exclusividad – el comercio del Cacao, del Añil , y especies minerales,  entre la Colonia y la metrópolis. 

 El primer Sagarzazu se avecindó en la población aragüeña de Cagua, en hacienda familiar que explotaba el cultivo del añil, Algodón y Cacao. Años después   -al igual que muchas familias de gentilicio Vasco –  habitaron las poblaciones que surgían en el Occidente de Carabobo: Montalbán, Bejuma, Chirgüa y Canoabo.  Es por ello que su Padre José Antonio nace en la Montalbán del siglo XIX

Su Madre Carmen Helena Pérez-Calvo  si había nacido en Valencia emparentada con la familia de Don Rafael Arvelo protagonista de los tiempos iniciales de la vida republicana del país,en la que ejerció la política con gran acierto.  Las Pérez-Calvo tenían sus raíces en la ciudad de Puerto Cabello, de donde era oriunda.

 Gisela fue bautizada con el nombre de Gisela del Carmen, quien era la mayor de la familia.Tuvo dos hermanas:  Helena, quién permaneció soltera y pasó parte de su juventud como personal administrativo del Original Liceo Pedro Gual;  luego fue, hasta su jubilación Secretaria ejecutiva de las Empresas Creole Petroleum Corporation y  Cementos Carabobo. Su hermana Aura  la menor de todas, fue al igual que Gisela,  mujer muy activa en la vida Cultural de la ciudad: presidió el Ateneo de Valencia por 2 períodos de su historia y fue activista Política del Partido Social Cristiano desde su fundación.  Se casó 2 veces y enviudó de sus Esposos;  (Julio Castillo Moreno y  Carlos Giménez González) y fue madre de 7 hijos todos profesionales con activa figuración, todos ellos en la vida Universitaria, en los medios de comunicación y en la política regional y nacional.

Gisela, Aura y Helena,  experimentaron desde muy jóvenes la orfandad. Sus Padres fallecieron casi al mismo tiempo,  víctimas del flagelo de inicios del siglo XX: La Tuberculosis.  

Sus tías maternas Colombia y Conchita Pérez Calvo,  asumieron su guarda, crianza y educación,  les proporcionaron una familia en donde las tres  hermanas vivieron su juventud y su madurez. 

Conchita Pérez -Calvo famosa educadora en Valencia,  inculcó en Gisela la vocación del Magisterio y en su primera ocupación ejerció la Educación como Maestra en el Colegio Peñalver,  lugar donde su Madre adoptiva –Conchita- ejercía la docencia hasta su jubilación. 

Se cuenta de Gisela que desde muy joven gozaba de una Belleza excepcional. Fue Reina de los Estudiantes de la ciudad,  y también ganó el certamen tradicional en Valencia;  de ser Reina “de la Primavera”.  Su infancia y su juventud se desarrollaron en la Parroquia valenciana de la Candelaria, pues sus tías habían fijado su residencia allí.  En su adolescencia se enamoró de ella el Médico valenciano  Dr. Fernando Guerra Méndez, hijo del también Médico Dr. Rafael Guerra Méndez,  famoso galeno,  escritor y poeta , quien a su vez había llenado toda una trayectoria profesional como “Médico de los Pobres”  y profesor de la Escuela de Medicina la primigenia Universidad de Valencia- hasta que fuera injustamente cerrada en el Gobierno de Guzmán Blanco en 1874.  Gisela de apenas 18años-  y Fernando contrajeron nupcias el 09  de Diciembre de 1939,  en ceremonia celebrada en la Catedral de Valencia;  por muchos años este suceso de la Boda de Gisela y de Fernando, era contada como una esplendorosa ocasión que desbordó los límites del templo Catedralicio,  pues la población valenciana de todos los estratos acudieron a aplaudirlos , por la legendaria belleza de la que gozaba Gisela en su juventud.

Los jóvenes esposos fijaron su residencia en una Quinta construida expresamente en la localidad valenciana de la Ceiba, que para la época era la única residencia familiar que ocupaba el límite Norte de la Avenida Bolívar, hasta mediados de la década de 1940.  En esta casa familiar nacieron los 4 hijos de los esposos Guerra Sagarzazu: Gisela Beatriz,  Fernando José Antonio,  Oswaldo Rafael y Cecilia del Socorro, todos profesionales Universitarios. 

Gisela conoció en vida a 19 nietos que llenaron los  últimos años de su vida familiar de inmensa alegría,solían reunirse casi semanalmente en su residencia de la Urbanización La Viña.   Doña Gisela desde muy joven sin descuidar sus obligaciones de Madre y Esposa ejerció una activísima labor social en la ciudad.  Se contaba en la familia que en sus primeros años de casada,  organizaba con las esposas de los médicos que trabajaron con Fernando –la década de los años 40 y 50-  giras para visitar a los enfermos de Malaria (Paludismo) que azotaba a la población de Valencia para la época, en sus propias casas a repartirles las pastillas de “Quinina” único tratamiento conocido para tratar ese flagelo, visitaban las viviendas desde Mañongo a Naguanagua; El Ministerio de Sanidad las remitía a los Médicos de la ciudad y ellos con sus esposas organizaban su distribución. 

 Incursionó también en el mundo de la Cultura.  Fundadora del Ateneo de Valencia en su sede original de la Calle Páez,  cercana a la Casa del General Páez,  donde nació esta institución, de la que ocupó la Presidencia durante dos períodos consecutivos de su historia, – en 1941 y en 1947- su hermana Aura y su cuñada Lita Guerra Méndez,  así como su Prima hermana Beatriz Mendoza Sagarzazu,  también ocuparon en períodos la Presidencia del Ateneo de Valencia.

Fue un factor fundamental en la adquisición y puesta en funcionamiento de la nueva sede del Ateneo de Valencia en la parroquia de San José de la Avenida Bolívar.

 Siempre acompañando las iniciativas de su esposo el Dr. Fernando Guerra Méndez;  se ocupó de la administración y organizó junto a otras esposas de los Médicos que lo acompañaron en los primeros años  de las Clínicas de la ciudad, que fueron fundadas por él: La “Policlínica Valencia”  (1937 – 1948) situada al lado del Teatro Imperio en el centro de la ciudad y  el “Centro Médico Guerra Méndez”  una vez abierto operacionalmente en la Calle Rondón  (1949).  Atendían las compras de los víveres y las comidas de los pacientes durante varios años.   Su esposo  presidió por varios años y dedicó su actividad al conocido “Rotary Club”,esta organización funcionó en la ciudad por varias décadas, haciendo una encomiable labor social para todos los estratos de la sociedad Carabobeña.  A principios de la década de 1960, este Club por iniciativa de Doña Gisela, organizó una labor de ayuda a los escolares de los institutos educativos públicos de la ciudad de Valencia ,  un programa que se denominó  el ZAPATO ROTARIO;  esta iniciativa consistía de dotar a centenares de escolares de las escuelas públicas de calzado en la época navideña;  consistía en recolectar dinero de donaciones diversas,  contrataban a las Zapaterías localizadas en el Estado Carabobo para su confección  y repartían en forma gratuita el calzado a los escolares.  Este programa social se llevó a cabo por muchos años y llenó una necesidad social que fue muy apreciada por la colectividad para la época.

En su fructífera vida,  apadrinó a más de 120 ahijados y ahijadas provenientes de todos los estratos sociales de la entidad,  hijos de las personas que se relacionaban con ella en las numerosas actividades sociales en que participaba,  y eran atraídas a su amistad por su trato amable y cariñoso.  Presidió y/o participó en numerosas iniciativas que existieron en la ciudad de Valencia:   Sociedad Amigos de Valencia,  ACAPANE,  Rotary Club, Acción Voluntaria de Hospitales (Damas  Azules), -dedicadas a la atención de las consultas del Hospital de Niños de Valencia,  Doña Gisela atendía su consulta externa 3 días a la semana- Directivas del Ateneo de Valencia, Damas del Colegio de Médicos, Sociedad de amigos del Seminario Arquidiocesano;a la Congregación de las Siervas del Santísimo, a las Escuelas de Fé y Alegría. En sus décadas como esposa de médico  acompañaba anualmente a su esposo a las reuniones anuales de la Federación Médica Venezolana, en casi todos los estados de la nación, pues el Doctor Guerra Méndez era delegado obligado por el Colegio de Médicos del estado Carabobo por muchos años hasta su jubilación.

Durante el período Presidencial del Dr. Rafael Caldera,  su esposo Fernando ocupó la primera Magistratura del Estado Carabobo, como su Gobernador,  y ella ejerció y desplegó gran actividad acompañando como Primera Dama del Estado a su esposo en giras, inauguraciones, campañas de vacunación y entrega de canastillas a las madres en todo el Estado Carabobo.

Incursionó en la vida política Nacional: Había sido escogida por el Partido Social Cristiano, en la Presidencia del Dr. Luis Herrera Campins;  como candidata suplente a ocupar el curul de Senadora al Congreso Nacional.  En la oportunidad que el candidato a Senador por Carabobo,  -quien era el Dr. Oscar De Guruceaga- ; fuera nombrado como Ministro,  Doña Gisela lo suplantó como Senadora Titular  por el Estado Carabobo, por casi 3 años cumpliendo con el deber de apersonarse a las reuniones semanales en el Palacio Legislativo, en la ciudad de Caracas.  Cumplió asistencia “perfecta” a las reuniones del Congreso Nacional, mientras ocupó el curul correspondiente.

Doña Gisela sufrió un accidente Cerebro-Vascular inesperado a la edad de 87 años, siempre había gozado de una excelente salud que le facilitaba mantener una actividad familiar y social extraordinaria.Ese percance la mantuvo en cama por un tiempo aproximado de dos años en el cual requería atención de enfermería permanente y el cuidado amoroso de sus hijos y nietos.Falleció en paz el 03 de Agosto de 2010.  Dejó un hondo vacío en familiares y amigos, pues siempre disfrutó del afecto y consideración de la gente de Valencia que la tuvieron como gran amiga incondicional y solidaria para cualquier actividad en beneficio de los más desposeídos.

Periodista Héctor Correa Feo

CNP: 22.002