Los hombres venezolanos ya no pueden ser tan infieles

Siempre hemos escuchado que en medio las crisis hay que buscar un lado positivo, en esta oportunidad conseguimos que la situación económica del país ha llevado a que los hombres venezolanos ya no pueden ser tan infieles por lo costoso que está hacer un gasto extra.

Los sueldos apenas alcanzan para mantener un hogar, una salida al cine llega fácil a los 100 mil bolívares, la estadía en un motel sobrepasa 180 mil y algunos cobran 20$ o más; un detalle como un chocolate ya son por lo menos 5 mil y ni hablar de una salida a cenar o a bailar en algún centro nocturno.

Nos llamó la atención los comentarios de algunos hombres y decidimos plasmar estos testimonios para nuestros lectores, con nombres ficticios para no delatar a los señores.

“Ya no se puede tener esposa y novia”, dijo Juan González, quien nos contó que como a su esposa no le gustaba salir a bailar y a divertirse, solo estar en casa limpiando y cocinando, él siempre buscaba alguna novia.

“Mi esposa es la mejor, buena conversadora, buena madre, buena ama de casa, pero a mí me gusta mucho bailar y a ella no, así que siempre tenía una novia, pero ahora no se puede, salgo solo y si conozco a alguien en el mismo sitio la saco a bailar y ya, cero brindadera”, manifestó.

Carlos Pérez recordaba cuando iba a todas las ferias de pueblo. Compraba botellas de whisky y se iba con su cava llena de hielo, jueves o viernes, porque los sábados eran para la familia. Siempre conseguía novia, pero ahora le toca quedarse en casa porque “Los reales no alcanzan para esos gusticos, de broma se puede comprar una de ron o de cocuy de vez en cuando”.

José Suárez indicó que tenía tres mujeres. Una la formal, la de la familia, otra con la que tenía una relación de años, incluso antes de casarse, y una novia con la que se escapaba de vez en cuando para la playa o algún sitio privado, sin contar las “amigas” que lo llamaban de vez en cuando.

Haciendo alarde de su hombría nos contó que se encargaba de los gastos de sus mujeres y brindaba a sus familiares y amigos. Dijo que aún mantiene dos casas pero tuvo que aceptar que sus mujeres trabajaran porque “los números no daban para ciertos gastos”.

Manuel Rojas acostumbraba a invitar a “sus novias” al cine, ahora lo piensa “Porque tiene que disponer mínimo de 100 mil bolívares, entre las entradas, las cotufas, el refresco y algún chocolatico, ya es un realero, sin contar si la cosa se pone buena y provoca ir a otro lado”.

“20$ dólares la habitación de un motel? Dijo José Pérez, “Prefiero quedarme en casa con mi mujer y ver películas”.

Felipe Sánchez dijo que decidió quedarse solo “Las mujeres son algo complicada y además hay que estarlas brindando y dándoles detalles porque si no se molestan o piensan que uno tiene otra y la situación no está para eso. De broma alcanza para el mercado”.

Y así hay más una gran cantidad de comentarios que nos hicieron determinar que los venezolanos ahora no pueden ser tan infieles como antes.

No dejes de leer: https://www.sandyaveledo.com/concentracion-en-la-av-cedeno-de-valencia-este-viernes/in