Municipalistas de AD: Existe esclavitud moderna en algunos espacios de la economía

La crisis económica y la inflación afectan de forma particularmente cruel a los más pobres, así lo resaltan los dirigentes municipalistas de AD en el municipio Libertador (Carabobo) Julio Castellanos y José Alemán. Según su opinión y en base a una serie de reuniones celebradas con trabajadores de distintas estaciones de servicio “se está registrando un cuadro de esclavitud moderna en algunos espacios de la economía nacional”.

José Alemán, Secretario de Asuntos Municipales de AD – Libertador, expresó “los trabajadores de las estaciones de servicios, las populares bombas, nos refieren que solo están viviendo de las propinas que escasamente proporcionan los usuarios, hace tiempo no reciben salarios por su trabajo dado que los patrones aluden el bajo precio de la gasolina como una situación que hace inviable su actividad comercial. No reciben uniformes, ni implementos de seguridad, ni son considerados sus riesgos potenciales de enfermedad profesional derivados del contacto permanente con combustible. El Ministerio del Trabajo al parecer dejó de existir y la legislación laboral dejó de aplicarse”.

Julio Castellanos, Subsecretario Seccional de Asuntos Municipales de AD – Carabobo, refirió “Este drama laboral no es extraño para muchas otras ocupaciones, lo que estamos observando en todo el Estado y aquí en Libertador es que algunos segmentos de la economía, producto de la crisis, muestran signos de esclavitud moderna. Si trabajas por comida, si trabajas por lo que pueden darte de limosna o las propinas de usuarios es porque el salario ha dejado de existir. Un trabajador sin un salario que le permita comer es un esclavo, su patrón es un esclavista y el Estado que lo permite es fallido”.

Los municipalistas de Libertador explican que se encuentran trabajando en un informe contentivo de sus hallazgos en esta materia para ser expuesto ante su organización y presentado a la opinión pública. Alemán indica “muchos de los trabajadores consultados refieren sentirse amenazados de hablar sobre estos fenómenos, sienten miedo, igual que lo sentían los esclavos en la época colonial, hoy en el siglo XXI los esclavos modernos sienten miedo ya no de azotes pero si del hambre y la miseria. Haremos lo posible por hacer pública esta dolorosa realidad”.

Nota de Prensa