Rodríguez Táriba: Sin medicamentos, alimentos y agua potable es una crónica de una muerte anunciada para muchos ciudadanos

Luisa Rodríguez Táriba coordinadora del grupo interdisciplinario de Emergencia Humanitaria Compleja de Carabobo y presidenta de Funcamama informó que pudieron evidenciar durante un recorrido en hospitales las precarias condiciones para atender a los pacientes durante los días del apagón nacional.

Dijo que durante el monitoreo en Naguanagua y Valencia, en el caso de la Chet la planta eléctrica tardó casi 30 minutos en cargar pero no tenía suficiente capacidad para mantener todas las áreas con aire acondicionado.

Explicó que regularon el acceso en emergencia pediátrica y que habían niños en los pasillos y la recepción recibiendo atención, además del uso de insumos como yelcos de adultos que fueron destinados a menores de edad.

En el caso de los pacientes dializados muchos que estaban en la Chet que fueron remitidos a centros de salud privados pero por falta de agua y luz no pudieron ser atendidos.

“Sin medicamentos, alimentos y agua potable es una crónica de una muerte anunciada para muchos ciudadanos”.

El tema del agua fue a su juicio el más cuestarriba en los centros hospitalarios aunque en el caso de Naguanagua la alcaldía pudo trasladar cisternas a los hospitales y CDI en el municipio.

Sobre el consumo de carnes que perdió la cadena de frio advirtió que no es recomendable consumirla, porque a pesar que se utilicen métodos como agregarle sal para conservarla, esto no garantiza que estén libres de bacterias.