Umbral XXI Cotidiano Celio Celli G.

 

(I)

 

En verdad la cotidianidad de los venezolanos se hace cada vez más exigente y compleja, el día se nos va en hacer y resolver cosas que antes nos tomaba poco tiempo. Lo que era sencillo y a lo que le dedicábamos pocos minutos ahora nos toma toda una mañana o hasta todo el día. Para todo hay que hacer una cola, la informalidad, la desatención y la ineficiencia están presentes en todas las actividades. Gestionar algo en alguna oficina, pública o privada, es un calvario. Un amigo me decía en conversación informal que “sufrimos hiperinflación monetaria y del tiempo, no rinde ni el dinero ni el tiempo”.

 

Como consecuencia del colapso de la infraestructura del país vivimos cada día peor, las condiciones y expectativas de vida son desalentadoras. La determinante mayoría  sentimos que vivíamos mejor en el pasado. Pareciera que el modelo implantado por el Chavezmadurismo procura agotarnos en cosas elementales para que perdamos capacidad de respuesta, organización y movilización. Además mantienen control férreo sobre los medios de comunicación y a través de ellos aplican principios de propaganda comunes a los gobiernos autocráticos o totalitarios.

 

(II)

 

Esta semana leímos que una integrante de la Constituyente de Maduro afirmaba que “la oposición está atacando en forma masiva los servicios públicos”. Es decir, que la falta de transporte público apropiado y las conocidas perreras, o la falta de gas o gasolina, o las interrupciones o bajones de tensión en el servicio de electricidad por más de 12 horas, o la falta de agua potable en las tuberías, o la escasez de alimentos y medicinas, o la inseguridad, etc, etc, etc son responsabilidad de la oposición. Eso que nos parece una actitud evasiva o una simple excusa no lo es. Nos parece insólito, pero no lo es, responde a la aplicación de las técnicas propagandísticas del Nazismo.

 

Este gobierno nos aplica los principios básicos del nazismo establecidos por el ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels. En este caso que comentamos, el principio de Transposición que consiste en cargar o acusar a los adversarios de los errores, fallas y deficiencias propias. Repetimos  entonces que lo que nos parece insólito, no lo es tanto, era de esperase esa acusación ante el colapso que experimentan los servicios básicos en el país. Otro principio de la propaganda nazi aplicado es el de Silenciación, según el cual las cosas malas deben silenciarse, de allí la permanente amenaza sobre los pocos medios de comunicación independientes que aún quedan y a los  que les prohíben, bajo amenaza de cierre, que los invitados o entrevistados se refieran a la Constituyente como ilegítima, o referirse al gobierno como dictadura. Por ejemplo, una manifestación de protesta, o un atraco a mano armada, debe referirse por disposición gubernamental como “situación irregular”.

 

(III)

 

Entendamos entonces que Maduro y su entorno no estan jugando carritos, su único y principal objetivo es aferrarse y perpetuarse en el poder. Ahora preparan una propuesta de reforma constitucional que acabará, por lo que se conoce hasta ahora, con los principios y valores democráticos contemplados en la constitución vigente de 1999. La llaman comunal pero es un eufemismo, en realidad es  comunista,  totalitaria, nazi. Y como tal debemos enfrentarla.

 

Nuestro deber es prepararnos para derrotar en el terreno que sea esa intención fraudulenta. Ya lo hicimos una vez frente a Hugo Chavez. Lo primero es tomar conciencia del terreno que pisamos y del enemigo que enfrentamos para no diluirnos en discusiones estériles o intrascendentes sobre “el sexo de los angelitos”. La propuesta de constitución comunista de Maduro debe ser sometida a consulta y aprobación popular según lo establece la constitución vigente. Esa consulta tiene que cumplir los estándares democráticos y debemos derrotarla. Abramos la discusión al respecto. No dejemos que nos agarren desprevenidos. En Pie de Lucha!!!.