Umbral XXI Medio lleno, medio vacío

Celio Celli G.

(I)

Las contradicciones existentes entre los integrantes de los sectores democráticos del país, que no necesariamente son negativas del todo, si las entendemos y sabemos manejar y canalizar, se pueden representar con el ejercicio mencionado en las ciencias del estudio de la conducta, en el cual un vaso con agua hasta la mitad de su volumen es visto por dos personas, una dice que está medio lleno, la otra dice que está medio vacío. Es el mismo vaso y con la misma cantidad de agua, pero ambas lo describen de forma diferente.

Mas de 85  de cada 100 venezolanos queremos que Maduro se vaya. Que salga del Palacio de Miraflores en donde está atrincherado, rodeado de una fuerza de choque armada. Esa es la realidad. Toda esa inmensa mayoría entiende que el origen y la causa de la insoportable situación de sufrimientos que enfrentamos reside en Maduro y su entorno. Ese el el vaso, real, tal cual. Ahora bien, la dirigencia política de esa mayoría democrática se plantea divergencias en la forma de lograr el objetivo deseado, es decir el cambio político. Esas son las dos visiones del vaso. Unos queremos lograr el cambio a través de la ruta planteada y dirigida por Juan Guaidó, que es un proceso que se inició con la eleccion de la directiva de la Asamblea Nacional en este Enero pasado. Guaidó lo ha planteado en etapas:  cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. En ese sentido su desempeño ha sido impecable. Otros integrantes de la dirigencia política asumen posiciones más exigentes, bajo el argumento de la profundidad y gravedad de la crisis, aspiran se tomen acciones más extremas. No aceptan, y debe respetárseles, ningun acercamiento, diálogo o negociación con Maduro y su entorno. Tienen sus argumentaciones y proponen acciones que no viene al caso replicar en estas notas.

(II)

Lo que estimo necesario precisar y que es lo importante a mi entender, es que ese 85 % de los venezolanos, número que crece cada día, sigue firme dentro de los sectores democráticos, sin vacilaciónes ni duda sobre la necesaria salida de Maduro y el cambio político. Nada ni nadie podrá cambiar esa realidad. Ninguna de las “dos visiones” de la dirigencia política alterará la coherente y firme decisión de la base popular democrática. Maduro se quedará “con los crespos hechos”  esperando un resquebrajamiento de la voluntad de los democrátas venezolanos.

Creo no equivocarme, la discusión de las dos visiones se da en el nivel de la dirigencia política. Incluso diría que a nivel de redes sociales. El pueblo democrático responderá, según entiendan en cada momento, en la forma necesaria para el logro  planteado de sacar a Maduro. Si es en elecciones libres y democráticas, con condiciones y estándares internacionales, asistirá masivamente. Si es manifestando pacíficamente en la calle y permaneciendo allí, también lo hará. Si es acogiendo y facilitando las acciones de una fuerza de paz, multinacional y humanitaria, en nuestro territorio también lo hará. En síntesis, esa mayoría democrática está clara. Sabe y conoce lo que se debe hacer, mucho más de lo la élite política del país, de ambos sectores, estima.

(III)

Entonces, “el vaso”, lo real y cierto es que Maduro carece de apoyo popular, lo rechaza más del 85% de los venezolanos. Está cada día más debil, en etapa terminal. Más de 53 países reconocen a Guaidó como presidente, y aquellos que aún reconocen a Maduro, aceptan que es el responsable de la peor crisis que hayamos vivido los venezolanos y que además afecta a toda la region. Lo que se habla  es como y cuando se va.

Claro, mientras más se demore en irse más difícil, costosa y lenta será la recuperación. Por ello no dejan de tener razón aquellos que exigen mayor celeridad y contundencia de las acciones. Ahora, entendamos y respaldemos a Juan Guaidó, su actuación ha sido impecable y honesta, sin agenda oculta, apegada a principios y valores democráticos. A nuestro entender merece apoyo y solidaridad. En Pie de Lucha!!!